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Un Espacio Para Ellos



Habitaciones y Baños para Niños y Adolescentes



Sus hijos invierten un buen tiempo en la elección de ropa y accesorios para reflejar su propio estilo. Por tal motivo, es una buena idea que la personalidad de sus hijos se aprecie también en el diseño de sus habitaciones. Los bebés y los niños que aún asisten a la escuela primaria viven en un mundo donde las posibilidades, la curiosidad y la algarabía no tienen límites. Para cuando llegan a la adolescencia, ya son más independientes, más personales en su modo de pensar y más expresivos en cuanto a sus ideas. Refleje esas características en los espacios que les son propios y permítales expresar su singularidad a través de los colores.

Es posible renovar el estilo de una habitación fácilmente, sin necesidad de hacer grandes modificaciones ni gastos. Ya sea que esté planificando la decoración del primer cuarto de su bebé o rediseñando la habitación de su hijo adolescente, nunca olvide que los colores dan vida a cualquier espacio. No es casualidad que las tonalidades azules sean la clásica opción para niños y la gama de los rosas se use para niñas (son colores que nunca pasan de moda y dan a los espacios una ambientación reconfortante), pero incluso cuando se trata de estándares aceptados, incorporar un toque novedoso puede ser refrescante. Si quiere aventurarse a lo desconocido e incursionar en un ámbito menos tradicional, combine colores oscuros con tonos neutrales para lograr un resultado original. La ambientación de un espacio no depende exclusivamente de los colores. Depende también de cómo se apliquen esos colores. Hay diferencia entre pintar una pared a rayas, aplicar técnicas de estarcido, combinar dos colores en una misma pared para darle más vida o usar tonos llamativos para realzar las molduras; con un poco de creatividad y empeño, puede convertir la habitación de su hijo en un espacio que refleje su singularidad.

 

No es necesario que sacrifique su pasión por el estilo moderno al momento de decorar el cuarto del bebé. Reciba a su recién nacido en un espacio moderno con aire retro, elegante y desbordante de encanto. En lugar de elegir tonos pasteles para la decoración, contemple la posibilidad de usar colores más oscuros e intensos. Usted y su bebé podrán disfrutar de la calidez y suntuosidad que emanan de un lujoso café oscuro sobre las paredes. En el techo, la vitalidad de una tonalidad verde limón, en combinación con la luz del sol que baña la habitación, le añade al ambiente un toque de brillo y un aire alegre. Los accesorios decorativos y el moblaje se suman a la propuesta de este verde brillante a modo de toque final. Las telas estilo vintage elegidas para la ropa de cama y las colchas contribuyen a la ambientación retro del cuarto. Por último, los estantes, los gabinetes y las esquinas desocupadas se cubren de animales de peluche, cuentos y otros juguetes...¡todo al alcance del bebé!

 

Diseñado con un estilo en el que convergen lo náutico y el ambiente playero, este espacio le añade un toque de fantasía a la hora del baño. Cada día es una aventura a orillas del mar cuando el ambiente está repleto de colores y diseños que nos transportan a la playa. Pintar una pared con el clásico estampado a rayas de las toallas playeras es una manera divertida de reflejar el estilo costero en un ambiente. Pinte sobre la pared franjas verticales en tonalidades veraniegas como el azul-purpúreo, el amarillo dorado, el anaranjado crepuscular, el verde césped, el azul cielo y el azul aguamarina. Pintar la pared adyacente en azul cielo con molduras en blanco níveo contribuye a realzar el estilo náutico del baño y evita que el espacio luzca muy recargado. Evoque un día en la playa decorando el espacio con accesorios inspirados en el estilo playero, tales como cestas de caña natural para guardar las toallas que, junto con las alfombras, pueden tener estampados oceánicos; además, puede recurrir a un diseño de burbujas para la ducha y la cortina, e incluir texturas livianas que traigan a la mente el ambiente de un paseo marítimo.

Pinte el cuarto de su hija con los siempre femeninos rosas y morados, pero deles un toque novedoso. Una tonalidad lila claro en las paredes le da una bella apariencia al sector de la cama y forma un lindo marco en el área donde las molduras en relieve rodean las paredes de color marfil. Los estantes del mismo color lila claro contrastan impecablemente con las paredes color ciruela intenso de donde cuelgan, las que, a su vez, complementan las diversas gamas de la habitación con un toque chispeante. Un bonito acolchado floral en tonalidades fucsia frutales se combina con sábanas de un sutil color lavanda para añadirle mayor sofisticación a esta propuesta. Los detalles simples también son importantes: en este caso, una pequeña lámpara con detalles colgantes de cristal y cortinas de gasa para añadirle al espacio un toque de intimidad. Los cojines decorativos tienen diseños florales y alegres que combinan los colores más sobresalientes del cuarto, rosa intenso y tonos uva, con adornos contrastantes en los verdes frescos de la naturaleza.

 

Anímese a dejar de lado el clásico tono azul para bebitos y súmese a esta propuesta que combina varias tonalidades de la gama del azul en una decoración monocromática para una habitación de niños. Su hijo tendrá largas horas para soñar en este cuarto espacioso cuyos colores evocan las diferentes tonalidades celestiales, desde las más oscuras y clásicamente tormentosas hasta las más claras, características de un cielo despejado. Dividir la pared horizontalmente y pintarla en dos colores contrastantes es la manera sencilla de darle al espacio un look espectacular. Le recomendamos un azul cerúleo intenso en la parte superior y un tono azul cielo en la parte inferior. Cuando caiga la noche, su hijo podrá acurrucarse y descansar en una cama cuya ropa emula las tonalidades de un cielo tormentoso y estará resguardado por una cabecera del mismo color. Para añadir un toque de color vivo, recurrimos a la gama del rojo, que se materializa en un trío de cojines decorativos color óxido, un reloj despertador estilo retro y un cuadro en tono ladrillo, que recuerda épocas pasadas. Tanto el diseño como los colores elegidos para el cuarto son simples y clásicos, por lo que pueden acompañar a su hijo incluso durante su adolescencia.

 

¿A qué niño no le encantaría tener un cuarto sobrio pero sofisticado que lo acompañe en sus diferentes etapas? Para esta propuesta, se eligieron tonos tierra cálidos cuya impecable combinación da vida a una gama de colores tradicionales que crea una ambientación de estilo clásico, ideal para adaptarse a los cambiantes intereses de su hijo. En este cuarto, el reconfortante color chocolate que cubre la pared debajo del guardasillas se combina con un clásico gris pardo en la parte superior de la misma pared y con el relajante blanco hueso de la moldura que, en conjunto, realzan los tapices y los juguetes, sin restarle protagonismo a las paredes. Las cortinas de color cacao intenso completan la familia de tonos cafés que viste al cuarto. Los colores claros del techo y el piso se encargan de darle una apariencia iluminada. La incorporación de varios adornos en ese anaranjado característico de las pelotas de baloncesto le añade a este espacio un toque de color vibrante. Es una buena idea usar este tono en cojines, mantas o una otomana flexible. Tal como se aprecia en esta habitación, la gama de marrones tierra es una opción elegante. Además, por si esto fuera poco, ¡este juego de colores nunca pasa de moda! Aún si la decoración del cuarto de su hijo cambia, esta paleta de colores siempre será una aliada para lograr un estilo clásico.

 

Los jóvenes adultos tienen un estilo en constante evolución, especialmente cuando hablamos de los universitarios, como su hija, que dejan el hogar para mudarse a su nuevo alojamiento. Los estudiantes que piensan asistir a la universidad tienen una mente más abierta, de modo que no hay razón para que sus dormitorios universitarios tengan un estilo común y corriente. Vivir en un entorno institucional, donde las paredes son impersonales y los muebles tienen un diseño sin gracia, puede ser enajenante para la mente de un estudiante. Hacer un uso creativo de los colores es una manera sencilla y económica de convertir ese dormitorio en un ambiente que refleje la singular personalidad de su hija. Esta osada combinación de coloridas franjas en tonos verde militar, azul bruma, morado exuberante y gris piedra evoca el clásico diseño de las camisetas que usan los jugadores de rugby universitarios. La audacia del diseño a rayas está contrarrestada por el tipo de tonalidades elegidas, que surgen de la naturaleza. Para mantener la armonía del cuarto, pinte el sector superior de la pared opuesta en el mismo azul niebla ya utilizado y aplique en la base el mismo gris de la otra pared. Las etéreas tonalidades azules vuelven a aparecer en la cabecera de la cama. En un diseño de combinaciones tan audaces, la sencillez de las telas lisas y lo escueto de las paredes con pocos cuadros evitan que el cuarto luzca agresivo. Algunos toques traviesos, como sillas o mesas de noche estilo funky, aportan un toque divertido y frívolo.

 

Incluso después de que su hija pasa la edad de los animales de peluche, la pasión por el rosa sigue viva... solo que toma un tinte más eufórico. La ventaja del rosa es que se puede usar para decorar el ambiente de una adolescente, sin que el espacio luzca infantil. La clave reside en usarlo de formas no convencionales, con audacia. En esta propuesta, la franja de color rosa chicle que cubre la pared y se extiende a lo largo del techo impacta por su osadía y genera un dinámico centro de atención detrás de la cama. Por encima de la cabecera, los lunares multicolor en tonos amarillo ácido, anaranjado retro y verde pino resaltan sobre la franja rosa. Nos reservamos los colores más llamativos para los detalles decorativos, tales como los audaces ribetes morados y el escritorio rosa intenso. Las paredes en blanco níveo lucen como un refrescante telón de fondo para tamaña explosión de color.